Carlos Babaja, padre de la víctima, relató con indignación cómo su hijo fue emboscado por un grupo de jóvenes en la madrugada del domingo. El joven sufrió graves heridas en el rostro y su familia exige que los responsables sean identificados. Entre los golpes le quebraron la nariz.

Lo que debía ser una noche de esparcimiento terminó en una pesadilla para la familia Babaja. En las primeras horas del domingo 8 de marzo, Ramiro Babaja (hijo) fue víctima de una feroz golpiza a la salida del local bailable, un hecho que su padre no duda en calificar como un ataque planificado y «de una cobardía absoluta».

Según el relato del padre, el ataque ocurrió alrededor de las 6 de la mañana, cuando su hijo se retiraba del establecimiento. Sin mediar palabra y aprovechando la superioridad numérica, un grupo de aproximadamente seis o siete personas lo interceptó. «A mi hijo lo golpearon de atrás, ni siquiera pudo defenderse. Fue una emboscada en patota», detalló Babaja con visible angustia.

Las consecuencias de la violencia

Producto de las patadas y golpes de puño recibidos mientras estaba en el suelo, el joven resultó con heridas de consideración. El parte médico preliminar indica que sufrió la fractura de su tabique nasal y cortes en su rostro, además de presentar hematomas en diversas partes del cuerpo.

«Es indignante que estos chicos se manejen así, buscando a uno solo entre tantos para pegarle por la espalda», expresó Carlos Babaja. La familia denunció que los agresores son jóvenes de la misma localidad todos identificados y que el ataque fue «totalmente injustificado».

El pedido de justicia

Tras radicar la denuncia correspondiente, la familia Babaja espera que la justicia actúe con celeridad. Solicitan que se revisen las cámaras de seguridad del boliche y de las inmediaciones para identificar fehacientemente a cada uno de los involucrados en la agresión.

«Pido justicia por mi hijo para que esto no le pase a ningún otro chico. No podemos permitir que estos actos de cobardía queden impunes y que estos violentos sigan como si nada en la calle», concluyó el padre, haciendo un llamado a cualquier testigo que pueda aportar datos adicionales a la causa.