La crisis de seguridad y salarial que atraviesa la provincia de Santa Fe tuvo su capítulo local este lunes por la tarde. En sintonía con las protestas que se multiplican desde Rosario hasta el norte santafesino, personal policial activo, retirados y sus familias se congregaron en la Plaza Sarmiento para exigir dignidad laboral y salarios acordes a la canasta básica.

La tarde de este lunes 9 de febrero marcó un punto de inflexión para la familia policial de Rufino. En la céntrica Plaza Sarmiento, un grupo de trabajadores de la fuerza, acompañados por jubilados y familiares, se sumó al reclamo provincial que viene sacudiendo la gestión de seguridad en las últimas semanas.

Aunque el detonante en otras localidades fue el trágico suicidio de efectivos y la presión laboral extrema, en Rufino la convocatoria puso especial énfasis en la situación de los retirados y la pérdida del poder adquisitivo. Los manifestantes expusieron una realidad que, aseguran, el gobierno provincial intenta paliar con «parches» que no solucionan el problema de fondo.

«No somos descartables»

Entre los puntos centrales del reclamo, que replica lo sucedido en las Unidades Regionales de Rosario, Vera y Reconquista, se destaca la exigencia de un blanqueo salarial. Tanto activos como pasivos denuncian que gran parte de los aumentos otorgados por el gobierno son sumas «en negro» (no remunerativas). Esto impacta directamente en el bolsillo de los jubilados de la fuerza, quienes ven cómo los bonos y plus anunciados para el personal de calle no se reflejan en sus haberes de retiro, dejándolos en una situación de desamparo tras años de servicio.

«El retiro no debería ser una condena a la pobreza», fue el sentimiento que sobrevoló la plaza. La disparidad entre lo que percibe un agente en actividad —reforzado recientemente con plus operativos por el Ministerio de Seguridad— y lo que cobra un jubilado ha generado una brecha que motivó la presencia de los retirados en la marcha.

Un reclamo provincial

La movilización en Rufino no es un hecho aislado. Se inscribe en un contexto de tensión creciente en toda la provincia de Santa Fe, donde las bases policiales exigen:

  • Recomposición salarial real: Un sueldo básico que cubra la canasta familiar, sin depender de horas extras excesivas (OSPE) para subsistir.
  • Salud Mental: Atención psicológica real y preventiva, una demanda que cobró fuerza tras los recientes casos de suicidios dentro de la fuerza en Rosario y el norte provincial.
  • Condiciones dignas: El fin de las jornadas laborales interminables que impiden el descanso y la vida familiar.

Mientras el gobierno provincial ha respondido con anuncios de bonos y mejoras en la tarjeta alimentaria para intentar descomprimir el conflicto, la plaza en Rufino demostró este lunes que el malestar sigue latente y que la familia policial espera soluciones estructurales, no temporales.