La comunidad despide a un referente incansable de la salud y la solidaridad. Con una vida dedicada al cuidado de las infancias más vulnerables, dejó un legado imborrable que incluye la creación de una institución modelo y el impulso de una sala de primeros auxilios barrial.
La ciudad se encuentra de luto ante la triste noticia el pasado 17 de septiembre del fallecimiento del Dr. Norberto Pérez Mernes, un médico pediatra de profunda vocación y corazón que entregó su vida a la noble tarea de cuidar y proteger a los más pequeños. Su partida física deja un vacío irreparable en la comunidad, pero su incansable labor social perdurará como un faro de esperanza.
El Dr. Pérez Mernes no solo ejerció la medicina con excelencia, sino que fue un verdadero motor de transformación social. Fue el fundador y Presidente Honorario de la asociación civil «Che Pibe». Desde los primeros días de la institución, su visión y liderazgo fueron pilares fundamentales para construir un espacio de contención sólido, marcando y acompañando cada paso en el crecimiento de la ONG.
Además de su inmenso trabajo en «Che Pibe», su sensibilidad por las necesidades de los sectores más desprotegidos lo llevó a ser el principal impulsor de una salita de primeros auxilios en un barrio periférico de la ciudad de Rufino. Esta iniciativa permitió descentralizar la atención médica y llevar la salud pública allí donde más se la necesitaba.
Desde la asociación civil que lo vio trabajar hasta sus últimos días, emitieron un sentido comunicado para despedirlo: «Su presencia fue un testimonio vivo de su entrega. Con una fuerza inquebrantable, una esperanza inagotable y un trabajo sostenido por el cuidado de las infancias, dejó una huella imborrable en la vida de innumerables niños, familias y en todos nosotros».
Quienes tuvieron el privilegio de transitar a su lado lo recuerdan como un guía cuyo ejemplo de amor y servicio inspirará a las próximas generaciones a continuar su labor comunitaria.
Hoy, ante el dolor de la despedida, Rufino le rinde un agradecimiento infinito por su dedicación a la medicina pediátrica. Quienes continúan su obra en «Che Pibe» prometen honrar su memoria manteniendo viva su filosofía de trabajo, esa misma que él solía repetir y que hoy resuena más fuerte que nunca: «Sin prisa y sin pausa… haciendo camino al andar».
Hasta siempre, querido Doctor.
Fotografía del Dr. Norberto Pérez Mernes en los estudios de Canal 8 Rufino en el programa A Dos Voces de Adriana Giménez







