La radiofonía y la comunidad de San Miguel están de luto. Ayer, sábado 12 de septiembre, se conoció la triste noticia del fallecimiento de Miguel Ángel Reyes, un gran profesional de los medios y, sobre todo, una excelente persona que dejó una huella imborrable tanto en el dial como en las instituciones de su ciudad.

La historia de la radio en Argentina está construida por voces que se vuelven parte de la familia. La de Miguel Ángel fue, sin duda, una de ellas. Durante la década de 1980, Reyes supo brillar en la recordada LT37 Emisora Rufino, donde trabajó incansablemente a la par de su productora, marcando una época dorada para los oyentes de la región.

Su talento, versatilidad y carisma frente al micrófono lo llevaron a integrar las filas de Radio Splendid, una de las emisoras más emblemáticas del país, ampliando su alcance y consolidando su prestigio profesional. Sin embargo, su corazón siempre mantuvo un anclaje inamovible: su querido San Miguel. Fue allí, en su lugar en el mundo, donde desarrolló la última etapa de su carrera antes del retiro, poniéndole el alma y la voz a las transmisiones de Radio Sintonía, la clásica AM local.

Más allá de los micrófonos: su vocación de servicio

El legado de Reyes no se limita únicamente a los estudios de radio. Detrás del locutor había un ciudadano de un compromiso profundo. Miguel Ángel fue un ferviente defensor de los Bomberos Voluntarios, una institución que amaba profundamente y de la cual formó parte activa durante años. Su vocación de servicio era la misma, ya fuera comunicando una noticia a miles de oyentes o colaborando con su cuartel para asistir a sus vecinos.

El recuerdo de su calidez humana

Se podrían escribir páginas enteras repasando anécdotas de su trayectoria, pero quienes tuvieron el privilegio de compartir tiempo con él coinciden en destacar su rasgo más valioso: su excelente trato personal.

Miguel Ángel era un hombre de una calidez excepcional. En estos últimos años, ya alejado de la actividad profesional, supo adaptarse a los nuevos tiempos y mantuvo vivo el contacto con amigos, colegas y oyentes a través de las redes sociales, donde siempre tenía a mano un saludo afectuoso, un recuerdo compartido o una palabra amable.

Hoy, San Miguel despide a uno de sus vecinos más ilustres. La radio apaga un micrófono, pero enciende para siempre el recuerdo de un hombre que honró su vocación y a su comunidad.

Que en paz descanses, querido Miguel Ángel Reyes.