Con un tiempo oficial de 1:07:18, Frua logró su mejor marca personal en los 21 Km, metiéndose en el Top 20 nacional y en el Top 40 de la clasificación general ante casi 32.000 competidores de nivel internacional.
El domingo 23 de agosto, las calles porteñas fueron el escenario de una jornada que quedará grabada en la memoria del atletismo. En una de las competencias más convocantes y exigentes del calendario, la Media Maratón de Buenos Aires, Yavé James Frua demostró estar en la élite del fondismo.
Frua detuvo el cronómetro en 1:07:18, estableciendo su Personal Best (PB) en la distancia de los 21 kilómetros. Este registro no solo habla de su excelente estado de forma, sino que lo posiciona entre los mejores del país: finalizó dentro del Top 20 del ranking argentino y ocupó un lugar en el Top 40 de la clasificación general, una tabla compartida con atletas de nivel top internacional. Todo esto, en un marco imponente con casi 32.000 corredores en la línea de largada.
«Nada más que decir, qué difícil es venir y estar a la altura en Buenos Aires» reflexionó el propio protagonista tras cruzar la meta. «Pero como dice el dicho, es la ciudad donde se crece y se cumplen los sueños».
El límite físico y la fuerza de voluntad
Los números fríos no alcanzan a contar la verdadera historia de la carrera. Llegar a la cima exige un peaje físico altísimo, y la recta final fue una prueba de fuego para el atleta. «Los últimos 3 Km ya el cuerpo no aguantaba más el sufrimiento, a partir de ahí corrimos con el corazón y dejando todo», confesó Frua, dejando en claro que el último tramo se completó a pura convicción.
Lejos de conformarse, el atleta mira hacia adelante con la determinación intacta. «Voy a seguir corriendo y voy a seguir buscando mejorar y crecer hasta que las piernas y el cuerpo ya no aguanten más. No soy de los que abandonan».
Finalmente, el corredor aprovechó la oportunidad para reconocer el trabajo de su equipo, dedicando un mensaje especial a su preparador: «Gracias al Licenciado Juan Gorosito por entrenarme y hacerme llegar hasta acá. Vamos por más».
Una carrera soñada, una marca para la historia personal y el coraje de quien sabe que, cuando las piernas fallan, el corazón empuja.







