La ciudad de Rufino vivió una jornada marcada por el cielo nublado, la inestabilidad y un ambiente fresco que se hizo sentir durante todo el día. Según los registros meteorológicos, la temperatura máxima alcanzó apenas los 16 grados, mientras que las precipitaciones acumuladas llegaron a 24 milímetros.
Las lluvias comenzaron en horas de la madrugada y se extendieron de forma intermitente durante gran parte del día, acompañadas por ráfagas de viento del sector sur que contribuyeron a mantener el descenso térmico.
Las condiciones inestables responden al pasaje de un frente frío que afectó gran parte del sur santafesino, dejando mejoras temporarias hacia la noche, aunque no se descartan nuevas lloviznas aisladas en las próximas horas.
Para los próximos días, el Servicio Meteorológico prevé un leve ascenso de la temperatura, con cielo parcialmente nublado y sin probabilidad de precipitaciones, al menos hasta el fin de semana.






