La ONG Sonrisas volvió a llenar de alegría su predio en América 721 con una nueva edición de su tradicional festejo por el Día del Niño. Más de 1200 chicos de distintos barrios de la ciudad participaron de una jornada repleta de actividades, sorpresas y emociones. Y si sumamos a los mayores totalizaban más de 1700 personas.

Desde temprano, voluntarios y vecinos se sumaron para acondicionar el espacio, ampliando sectores y preparando cada rincón para recibir a los niños. Andrea, una de las organizadoras, explicó que se trabajó intensamente para ofrecer más espacio y comodidad, especialmente para los juegos deportivos y los castillos inflables.

El evento contó con múltiples propuestas: maquillaje artístico, cortes de pelo, pintura, mural colectivo, metegol, peluquería, y una banda en vivo que animó la tarde. Además, se ofreció un menú especial con pizzas, copetín y dulces, gracias a la colaboración de comercios y particulares que donaron ingredientes y golosinas.

“Nunca pedimos dinero, solo lo justo y necesario para que los chicos tengan su día. Este año, lo único que nos faltaba era queso cremoso para las pizzas”, comentó Santiago “Tata” Sardi, referente de la organización.

Uno de los momentos más esperados fue el sorteo de regalos, donde tres afortunados se llevaron bicicletas y más de 50 premios donadas por comercios locales como Grupo Farmacéutico, Nico Ricci y Alfaro. Cada niño recibió un número al ingresar, garantizando que todos tuvieran la oportunidad de participar.

La calle fue cortada para garantizar seguridad y permitir que los chicos disfrutaran libremente. El evento estuvo abierto a toda la comunidad, sin distinción de barrios ni clases sociales. “Los chicos juegan todos igual. Las diferencias las hacemos los grandes”, reflexionó Tata.

Sonrisas, que lleva más de nueve años trabajando con compromiso y transparencia, volvió a demostrar que la solidaridad y el trabajo en equipo pueden transformar una tarde en un recuerdo imborrable.